¿Habrá una reforma al Sistema previsional?
¿O todo será igual?
Últimamente, el sistema previsional ha sido cuestionado; ya sea por las demandas de los trabajadores exigiendo una reforma inmediata, al considerar que sus futuras pensiones no están aseguradas en el actual sistema o por la creación de la comisión investigadora, para reformularlo, donde diversos representantes de los distintos involucrados en la disputa, se encuentran reunidos para discutirlo, en donde, como siempre, vemos que los mayores afectados se encuentran excluidos de la discusión.
El último primero de Mayo, como siempre todos los sectores que se encuentran excluidos, como así los “incluidos”; marcharon y se manifestaron, exigiendo un cambio relevante al sistema; donde, como siempre, los medios mostraron a los infiltrados y a la señora que roba la mesa, en vez de señalar las demandas de la CUT y los trabajadores que caminaron una por las grandes Alamedas exigiendo cambios en el neoliberalismo que nos tiene de manos atadas en diversos temas.
Hoy en día no existe una persona que sea jubilada 100% del sistema de cotización individual; en esto, podemos observar las diferencias que tienen las personas del sistema de capitalización individual con los del sistema solidario, donde más del 80% no alcanza a percibir ni el 40% de lo que fue su remuneración, durante el período de cotización.
Por otra parte, un reciente estudio de la Universidad de Talca, (que consiste en una encuesta sobre cómo los cotizantes aprecian el sistema); señala que más del 40% de los encuestados lo considera poco transparente, 31% lo considera inseguro y 40% lo califica de poco equitativo. Además si sabemos que el actual sistema fue impuesto, al igual que muchas otras injusticias sociales, no sería lógico pensar que debido a la imposición como así también a la desinformación que existe de respecto a todo lo que se refiere el sistema, este tienda a ser cuestionado. Por ejemplo; es un hecho el que los afiliados cotizantes activos no sepan cuál será su renta percibida cuando lleguen a la vejez. Ya que esa información ha sido negada por todas las AFPs. Tan cierta es esta información, (o, mejor dicho, desinformación) que si alguien señala que conoce su futura jubilación, debe ser pariente de Blanca Nieves o cualquier personaje de cuento de Hada.
Otra de las interrogantes respecto al Sistema Previsional es si una AFP estatal será la solución al problema presente. Por mucho que los trabajadores estén de acuerdo con esta iniciativa debemos señalar, que no es porque sea la mejor opción sino más bien porque es la única solución alternativa que se visualiza a las grandes desventajas que dejo el cambio radical previsional. Pero los que se consideran verdaderamente de izquierda creen que la única solución real es aquella en la cual el Estado tenga una real intervención dentro del sistema previsional, y no lo que hoy existe; donde lo único que encontramos es una situación subsidiaria por parte del Estado, donde incurre a dar un aporte a las AFP, para aquellas personas que no alcanzan el monto mínimo para poder optar para una pensión mínima. Donde, debemos señalar, hay un alto porcentaje que se encuentra entre la insuficiencia de una pensión digna (o suficiente para sobrevivir), y que no alcanza la posibilidad de ser beneficiaria del “gran aporte” que hace el Estado a los privados, una vez más.
Otra incongruencia que debemos señalar sobre la cuestión de la creación de la AFP estatal se refiere al “cómo” de esta situación, ya que, podemos tener una funcional AFP, con mejores beneficios para los trabajadores que las otras, y quizás la más demandada; pero ¿que ocurrirá cuando esta AFP sea regulada por las leyes del mercado y no pueda tener el monopolio que desea, ya que, el maldito sistema en el que vivimos y fuimos sometidos, nos niegue esas alternativas? Por otro lado, tenemos la seguridad de que al menos, debido al excedente del cobre, el Estado pueda responder a todas las necesidades de los afiliados, que si bien son afiliados, no todos son cotizantes.
Pero como siempre, es probable que este gobierno concertacionista negocie por detrás los principios que nos juró cumpliría cuando estaba en campaña electoral ahora que logró llegar al poder, es probable que se olvide de todo eso, y los únicos socio que mantenga sean los empresarios que están dispuesto a darle el mar y el cielo al Estado, para que ellos puedan “trabajar”, o explotar, tranquilos sin poder ser reestructuradas las AFPs. Se nos olvidaba que vivimos en Chile.
En definitiva hoy vemos todas las posibilidades necesarias para hacer una reforma al sistema previsional; tenemos a un jefe de Estado algo más consciente, una comisión con casi todos los sectores tratando el tema; un cobre que se vende como pan caliente; a los trabajadores unidos por una demanda común; a las personas comunes cuestionado el sistema; a expertos en la materia tratando de resolverlo. En conclusión definitiva tenemos todas las bayonetas disparando hacia el mismo objetivo, pero lo más seguro es que cuando acabe la batalla en vez de destruir al enemigo hasta eliminarlo; solo tendremos a un sistema debilitado, pero por supuesto no derribado. Porque finalmente tendremos una solución ratona de alguien que le prometió al país, la copia feliz del edén.
Victoria
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